El pensamiento crítico es una power skill esencial para líderes: permite analizar información objetivamente, evaluar alternativas, anticipar riesgos y considerar impactos en personas y procesos. Al reducir decisiones impulsivas y emocionales, mejora la calidad estratégica, la ejecución y la resiliencia organizacional, impulsando resultados sostenibles y coherentes con los objetivos empresariales.